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Curar con el color

Las enfermedades corporales , pueden generarse muchas de las veces  por algún síntoma de una dolencia espiritual.  Esta técnica de curar por medio de los colores no es nueva, sin embargo, muchas veces nos parece extraño creer que los colores nos puedan quitar alguna dolencia que tengamos.

La cromoterapia moderna se sirve de la sabiduría en la que están bastadas estas prácticas médicas antiguas, combinado con un enfoque contemporáneo de la tecnología de la luz, para crear una forma holística moderna y vibrante de cuidar la salud, que se adapte a nuestras necesidades actuales.  Se dice que la cromoterapia se utiliza cada vez más como parte del tratamiento de una amplia gama de dolencias crónicas, tales como el asma, artritis, trastornos nerviosos  y mentales, depresión, trastornos de alimentación, problemas de la piel, trastornos digestivos problemas de sangre, y circulación, fiebre, en inclusive enfermedades más severas como parálisis, esclerosis múltiple, encefalomielitis miálgica, sida y cáncer.

Actualmente se consiguen progresos importantes con la acupuntura cromática y el láser para aliviar el dolor y favorecen a la recuperación.  Esta técnica cromoterapia, puede aportar una maravillosa contribución al ayudarnos a ganar vitalidad y a recuperar la salud tras una operación o una enfermedad, los tratamientos a base de color pueden administrarse de forma segura y eficaz junto con otros remedios y ayudan a reactivar el sistema inmunológico  y favorecer la curación desde adentro.

El Color y la Curación

Esta técnica se da desde los años treinta cuando se utilizó la cromoterapia con éxito para la recuperación de personas con desequilibrios mentales y emocionales.  Se dice que el color puede llegar a alterar la energía emocional, y así percibir el mundo de otra forma, ya que con los colores llegas a introducir vibraciones positivas en la mente y así expulsar los modelos negativos, perjudiciales para la salud.

La cromoterapia trata la causa de la enfermedad más que sus síntomas y trabaja hacia la creación de un equilibrio interno que permita al cuerpo luchar contra la enfermedad, esto porque el color  se relaciona directamente con el subconsciente , y así poder diagnosticar la raíz de un problema para después tratarla y eliminarla a un nivel profundo.  A lo largo de nuestra vida, bloqueamos sentimientos como miedos y ansiedades que quedan atrapados en los tejidos corporales para después ser reflejados en dolencias, pero en realidad su origen es psicosomático y la liberación de estos  sentimientos restaura los canales a través de los que fluye la energía, lo que alivia  tensiones y dolores, pero esto se logra con la eliminación de posibles bloqueos ubicados en las células y tejidos musculares y así encontrar la auto curación.

Entre los factores externos, como el estilo de vida, la dieta y el estado emocional y mental,  pueden contribuir a la formación de desequilibrios muy arraigados.  Recordemos que las enfermedades aparecen cuando se produce un exceso o un defecto de color determinado en nuestro sistema energético.  Un ejemplo de cómo ir identificando nuestros males es por ejemplo si nuestra energía es demasiada roja, es que seremos hiperactivos, lo que generará en el futuro que sufrimos sofoques y agotamiento por la exposición del sol , mal humor, uno de los síntomas es la piel rubicunda y la incapacidad de relajarse, caso contrario un exceso de color energía azul, los sistemas corporales tendrán a ser lentos, sufrir de las manos y los pies fríos y su desequilibrio no se corrige, desarrollarían anemia, y presión sanguínea baja y depresión.

Por eso es que la energía cromática al reequilibrarla en el organismo, podemos devolverlo a un estado de funcionamiento armonioso,  recuperar el equilibrio de vida y así crear un sentimiento de bienestar, y cuando esto ocurre muchas de nuestras dolencias físicas desaparecen por si solas.  Mediante el uso del color para curar a un nivel muy profundo estamos apoyando otras prácticas de un modo holístico.

Hay muchas formas de utilizar el color para curarnos por nosotros mismos.  Según los cromo terapeutas, absorben la energía cromática no solo a través de los ojos, sino también por medio de la piel, por tanto podemos decir que ingerimos energía cromática a través de los alimentos y bebidas y a través del aire que respiramos y la dirigimos utilizando la mente  o las manos hacia concretas del cuerpo.

Existen varias formas de poder absorber la energía cromática, podemos exponer el agua al sol y así obtener la cualidad de la longitud de una onda de un determinado color o bien utilizar la terapia de los rayos solares, tomando un baño con plantas aromáticas, flores y aceites que correspondan a ciertos colores curativos determinados, en donde absorberemos vibraciones cromáticas a través de nuestro sutil sistema energético como lo es el aura.

Como se mencionó anteriormente  así como la vibración, el color  posee una capacidad muy especial de alterar los modelos de energía, lo que quiere decir que si  podemos cambiar los modelos  energéticos  en el cuerpo, también podemos  alterar las vibraciones disonantes  en determinadas zonas del sistema para recuperar el orden y el equilibrio.  Para los físicos quienes han sugerido que la materia misma está formada de LUZ CRISTALIZADA,  (fotones), dado que las células del cuerpo se componen de luz,  por lo que es muy posible que las mismas respondan a la luz del color.  Los cromo terapeutas afirman además que las vibraciones cromáticas pueden afectar no solamente las células del cuerpo, los órganos y la actividad emocional y nerviosa, sino el bienestar espiritual.

MEDICINA ALTERNATIVA:  Mientras la medicina convencional busca una cura para las enfermedades graves, otros métodos alternos pueden emplearse para aliviar el problema y aportar comodidad, comprensión y paz.  En los casos de enfermedades terminales la respiración y las visualizaciones cromáticas ayudan a aceptar la enfermedad y a menudo los pacientes entran en remisión espontánea.